viernes, 7 de septiembre de 2012

Cuestión de precisión

Hoy en clase de contexto estético II (nombre mamarracho para una clase de historia del arte), de una manera u otra, ya saben, pensamientos inconexos que van hilando debrayes, llegué a una anámnesis, una realización genial que tiene que ver con mi argumento principal sobre los males que nos atañen: todo es cuestión de (falta de) precisión.
Desde hace un par de décadas se escucha el término "open-minded", en el buen castellano: apertura de mente, como un tag para justificar las rupturas en los estándares artísticos, sociales, morales, en fin, en todo. No soy particularmente afecta a este término porque siempre me ha parecido ambiguo, riesgoso por su excesiva flexibilidad para interpretarse. Me gusta la frase "so open-minded, his brain spilled out" ("tan abierto de mente que se le salió el cerebro), me parece acertada para ilustrar lo que llega a pasar cuando uno deja entrar todo con lo que se topa, cuando no hay ningún criterio para juzgar lo que nos rodea. Es imperativo para un desarrollo crítico el tener alguna referencia estable. No me voy a poner a escribir sobre cuál debe ser esa referencia, es un debate que se ha hecho más encarnecido desde que empezó la supremacía del relativismo.
El punto que en realidad quiero abordar es que más que mantener una mente abierta, debemos mantener una mente alerta. Se peca tanto por exceso como por defecto: a lo que voy, es que no estoy de acuerdo con la llamada "apertura de mente" pero tampoco estoy de acuerdo una intransigencia retrógrada.
Mantener a mente alerta es mantenerse al tanto de lo qué está pasando a nuestro alrededor, compararlo con lo que está pasando en otros lugares, hacer un análisis causal. Dicho de otro modo, ponernos en el lugar del expectador ajeno para poner las cosas en perspectiva. Este ejercicio es el que realmente enriquece nuestra mente. Hay que poner nuestro hamster a caminar, no solo darle de comer todo lo que se nos ponga enfrente, eso sólo lo va a hacer engordar y volverese perezoso, o peor aún, podríamos darle algo que haga que se enferme.
Ya hemos recibido suficiente información para procesar por años, tristemente no tenemos el tiempo para hacerlo porque tenemos que estar actualizados. Pero sí podemos hacer un compromiso con nosotros mismos para empezar de cero, a partir de HOY, echar a andar ese hamster y si es necesario llevarlo al nutriólogo (libros, noticieros, artículos serios, etc...), hácerlo.
Menos mente abierta, más mente alerta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario