Yo sí estoy orgullosa de mi país, yo sí voy a celebrar en El Grito. Se que algunos consideran que la situación actual del país, la violencia, el narcotráfico y demás no dan ánimos para festejar. He de admitir que algo de razón tienen, sin embargo creo que estamos en un momento en el que más que nunca nos debemos unir (junto con las autoridades que están trabajando para traer una verdadera paz a México) y celebrar que se está haciendo un esfuerzo real para arrancar de raíz (y por lo tanto incomoda y duele) los cárteles y bandas de crimen organizado.
Se podría decir que México está en una fase 'puberta', es decir, ya no es una nación que dependa totalmente de la política y economía internacional, pero a la vez, todavía no hemos alcanzado una madurez como país. Me gusta la imagen de que México es el hermano más chico del grupo de los hermanos grandes... más o menos como el hijo de enmedio y es por eso que ahora hay tanto movimiento y disparidad. Algunos recordarán que cuando estaban entrando a la adolescencia de repente les crecieron demasido los pies o los brazos o la nariz, todos estuvimos deformes en esos años y aunque también la hormona la teníamos alborotada al 100 y nos sentíamos de la calabaza, lo superamos.
Apoyémos al gobierno, o por lo menos a aquéllos que sí están trabajando para que México madure. Si nos damos el lujo de criticar antes de analizar, les estamos dando la ventaja a las organizaciones contra las que estamos luchando: 'Divide y vencerás'. Entiendo que es cansado estar soportando tanta violencia, yo también estoy harta de la cantidad de balaceras, secuestros, granadazos (todos cada vez más cerca de mí), pero no por eso voy a bajar la guardia, no voy a dejar que ellos ganen territorio difundiendo miedo y descontento porque a ellos les están pisando los cayos.
Algunos hablan de pactar con el narco, yo no podría estar más en desacuerdo con eso. ¿Tu dejarías que un ladrón se lleve la comida de tu familia con tal de que no sea violento a la hora de que entre a tu casa? No! Estoy segura que lucharías incansablemente para que no se vuelva a acercar a tu familia, incluso si eso significa varios rounds de peleas y una inversión en un sistema de seguridad para tu casa. Convivir con el enemigo con tal de no incomodar a nadie no soluciona nada, es hacerse de la vista gorda e ignorar el problema.
En fin, yo sí estoy orgullosa de México, yo sí estoy orgullosa de que alguien haya tenido los pantalones de enfrentarse al narco, yo sí estoy orgullosa de que no haya relajado la mano dura contra estas organizaciones, y en memoria de todos los civiles que han perdido la vida como daño colateral en esta guerra, voy a gritar y voy a festejar su vida, no han muerto en vano, de hecho, me motivan a mantenerme firme en mi postura. ¡No podemos dejar que los responsables de estas muertes se salgan con la suya!
Por eso: ¡Viva México!
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