lunes, 14 de junio de 2010

Parafraseando a Mario Benedetti

Una tarea que me dejaron en etica Ü

-Parafraseando a Mario Bendetti-

¿Qué me queda a mí? No sólo grafiti, rock y escepticismo. Las esperanzas que crecieron conmigo desde niña, los sueños y proyectos a realizar, mis metas en el horizonte y el alma llena de consejos recibidos y el ímpetu para alcanzarlas.

Paciencia y asco; rutina y ruina, suena a La Náusea de Sartre. No. Hay más que eso. ¿Qué hay de la reflexión en el ser mismo? ¿A dónde llegaremos si no profundizamos en quiénes somos, a dónde vamos, qué queremos, cuáles son nuestras aspiraciones más profundas? Ciertamente habrá paz si nos damos cuenta que el anhelo más humano es aquél de la felicidad y la realización.

Discutir con Dios, ¡qué discurso más enriquecedor! Nada llena más el corazón y el pensamiento del hombre que esto. Los sabios han sabido reconocer esta verdad y como constante, llegan a conclusiones que implican la filantropía, el hacer el bien, defender la justicia, encontrar la armonía entre los hombres como hermanos y como parte de la naturaleza.

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