Conforme el cine fue evolucionando también fue evolucionando la manera de distribuirse y se fueron consolidando las grandes casas de producción y distribución que hoy en día tienen el monopolio del entretenimiento. Aquí es donde empieza el meollo que el documental plantea.
No está mal monetizar producciones creativas, el problema es cuando estos "dueños intelectuales" merman la creatividad agena asegurando que al utilizar fragmentos de su obra en un contexto totalmente diferente, haciendo un producto totalmente diferente, su obra está siendo plagiada. Según este razonamiento el collage de revistas que hiciste en preescolar es prueba incriminatoria de que pirateas y plagias material protegido. Suena ridículo y lo es.
Los mash-up artists y remixers son "masters" en hacer collages de música (y video) y se están enfrentando a un montón de broncas por parte de la industria del entretenimiento. Sinceramente creo que las grandes compañías están perdiendo este mercado al no facilitarles la materia prima, por llamarla de alguna manera. Dicen que el cliente tiene la razón y en el sistema capitalista de oferta/demanda, el mercado hoy en día está demandando mashups, remixes, reinvenciones y no están dejando que esta demanda se satisfaga con lo que ofrecen: las licencias para utilizar el material protegido a precios verdaderamente exagerados.
Ante la descarga ilegal de música para reproductores portátiles, Steve Jobs logró que gran parte de la música valga 1USD haciendo que menos gente comparta su música y la compre directamente de iTunes. Al principio causó gran polémica poner un precio estándar a toda la música pues grandes firmas declararon que no todas las canciones valían lo mismo: Yellow Submarine no vale lo mismo que Inevitable de Dulce María, claro está. Lo que Steve Jobs demostró fue que al hacer accesible a más gente toda la música, las ganancias son por volumen. O como dice mi Nana: 'Vende a los ricos y serás pobre, vende a los pobres y serás rico'.
En fin, lo que quiero decir, es que si a estas empresas les preocupa tanto las ganancias que pueden sacar de la música, estarían mejor aprovechando y apoyando el talento de los mash-up artists y convirtiéndose en sus distribuidores, que demandándolos por infringir los derechos de autor.
Todo esto está visto desde un punto de vista meramente económico, ahora si nos ponemos desde un punto de vista más humanístico, ¿con qué derecho o bajo qué criterio puede alguien decidir con qué materia prima es permitido trabajar? Creo que todos tenemos y debemos aprovechar la capacidad creativa que nos separa de los demás seres y me parece sumamente interesante que se busque innovar lo que ya se ha creado. Desde mi punto de vista, esto tiene más mérito pues implica romper con el valor y el significado que los espectadores ya le asignaron a determinada obra y darle una nueva interpretación. Ja, creo que ya me alargué un poco con este post. Les dejo aquí la liga al trailer del documental (:
http://youtu.be/9oar9glUCL0
