Y aquí seguimos, intentando descifrar las incógnitas de la vida... sin mucho éxito, evidentemente. Es un viernes por la noche, estoy en mi casa, fui al cine (2 veces... a ver la misma película, por cierto) y recuerdo lo que estaba haciendo hace exactamente una semana. Al igual que hoy, estaba en mi casa, la diferencia es que estaba rodeada de mis amigos, de algunos conocidos, he de admitir que también había desconocidos aunque era una reunión bastante chica, pero sobretodo, estaba esa personita especial... esa que hace que un escalofrío recorra tu espalda cuando sabes que te está viendo pero no volteas... Y aquí es donde ya no se qué más escribir, podría continuar describiéndoles lo que pasó esa noche y en general ese fin de semana, o podría ponerme a analizar mi situación actual a la luz de ese día pero creo, y estoy casi segura que no me equivoco, que todos hemos pasado por ahí y creo que entienden cuando digo que lo peor es la incertidumbre y la impotencia, sobretodo cuando algunas cosas se hablaron y otras no, cuando no sabes qué esperar y tampoco quieres presionar, cuando el tiempo y la situación están en tu contra... ¿Sí les ha pasado o soy sólo yo?
Ahorita ando medio emo con todo este rollo pero como todas las demás crisis, hay que aprovecharlas para crecer... Ya veremos qué dice mañana pero por lo pronto creo que es más sano que me vaya a dormir antes de que siga cavilando con estos debrayes de mi corazón parchado y los aburra a morir. Bon nuit!
viernes, 19 de agosto de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)